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Ciudad De México

Actualizado: 25 de may de 2018

Análisis del desarrollo urbanístico informal de una de las ciudades más importantes de América Latina.


En la ciudad de México se puede encontrar todas las características de urbanismo, formal e informal que ha caracterizado a la moderna ciudad latinoamericana, igualmente convergen muchos de los aspectos, que precipitan la problemática del suelo urbano, el crecimiento desordenado de la ciudad y la infraestructura de la misma, tanto en servicios públicos, transportes o distribución del espacio junto con áreas públicas.


El crecimiento desbordante de la ciudad de México se hizo particularmente, con la urbanización ilegal, resultado de la ocupación de tierras federales, ejidos de la revolución o de las tierras desecadas del lago Texcoco, dando principio a una ciudad sobredimensionada, superpoblada y con graves problemas de infraestructura, servicios y geología.


A la carencia económica, se suma una “carencia institucional”, ya sea por un déficit de “capital institucional” (inserción en un programa público), o bien sea por un déficit de “capital político” (producto de una situación de conflicto o resultado de prácticas populistas). Así, se desarrolla un proceso de “acción colectiva” con ocupaciones urbanas de terrenos en inmuebles. En ese caso, el acceso al suelo no moviliza necesariamente recursos monetarios individuales y públicos; la posibilidad de disponer del bien del suelo urbano está directamente vinculado a una decisión de participar en una acción colectiva que incluye eventuales costes políticos (conflictos) y jurídicos (procedimientos judiciales).”

(Abramo 2004:2)


En tiempos presentes no solo se viven las consecuencias de la urbanización informal del pasado sino también un crecimiento poblacional, urbanístico y físico de la ciudad segregada, que hace ver que la extensión de la urbanización no reglamentada se desbordará, agregando además los problemas de jurisdicción política. El crecimiento poblacional (2005-2010) según el censo del año 2010 fue de 0,3%, (INEGI) y las predicciones de crecimiento muestran que la población de la ciudad continua teniendo una tasa alta, lo que conlleva a determinar que 18 municipios pertenecientes al estado de México y el municipio de Tizayuca en el estado de Hidalgo, serán urbanizados en un futuro cercano extendiendo el área de la ciudad de México de 3.885 km2 a 7.854 km2. Así las cosas las predicciones de crecimiento poblacional, dan lugar a buscar soluciones de urbanismo que tengan presente tanto la proyección de la ciudad futura y su crecimiento y expansión, como también las áreas de la ciudad que se han construido de manera informal y que no tienen los requerimientos de urbanismo necesarios ni la legalidad de predios que se requiere.


Un primer problema que presenta la ciudad de México, se encuentra en su desarticulación administrativa, mientras la ciudad de México tiene una población de 8.851.080 habitantes, con la totalidad de la zona metropolitana del valle de México se alcanza una población de 20.116.842 habitantes. (INEGI) Este problema administrativo ha generado prácticas diversas y dispersas de organización urbana entre las entidades administrativas que la integran. Por lo tanto es necesario que las políticas de intervención en los mercados del suelo y vivienda, vengan o bien a través de un convenio regional o bien por medio de una intervención del gobierno federal.


Otra necesidad básica surge de identificar las áreas de mayor concentración de suelo informal. La ciudad de México mantiene cierta integración de colonias formales y sectores informales e incluso ilegales en las mismas áreas o delegaciones. Solamente en la delegación de Milpa Alta se encuentra un cierto nivel de homogeneidad, en cuanto es una delegación marginal principalmente construida sobre las montañas y en su inmensa mayoría ha sido urbanizada informalmente, las demás delegaciones y municipios conurbados, presentan urbanizaciones construidas con reglamentación urbana y también vivienda informal.

Un aspecto sobresaliente a tener en cuenta es la geología de la ciudad, el suelo sobre el que se urbanizó y las consecuencias de este proceso. Una gran parte de la ciudad de México se encuentra construida sobre un suelo geológicamente inestable, resultado del desecamiento y relleno del lago Texcoco, lo que ha generado inestabilidad en los edificios y hacen de la zona del valle de México altamente vulnerable a los sismos como los ocurridos el 19 de Septiembre de 1985 y 2017, donde se derrumbaron enormes edificios supuestamente, construidos con normas técnicas. Además de la extracción de aguas subterráneas que ha provocado el hundimiento de sectores de la ciudad.


Es necesario también en tener en cuenta que la extensión de la ciudad se debe en gran parte a la forma como se consolidó desde la ilegalidad de ocupación de predios y la autoconstrucción de parte de los ciudadanos con viviendas de una sola planta, unifamiliares o sistemas tradicionales de habitación como vecindades, en los cuales prevalece las rentas como formas válidas de habitación.


Afrontando esta visión es necesario recurrir a la corrección de dos importantes errores urbanísticos, sobre las cuales se les debiera dar prioridad, no solo para la regularización de predios y densificación de algunas áreas de la ciudad, buscando disminuir la ocupación de áreas extensas en los alrededores del valle de México, sino también para mejorar las construcciones, que se deben realizar bajo nuevas normas técnicas, profundizando la cimentación, introduciendo materiales de alta resistencia y desarrollando las respectivas normas de sismo resistencia, que son de primera importancia dados los antecedentes sísmicos de la ciudad de México.


La vinculación de una propuesta de legalización y regularización, debe tener en cuenta que la segregación no es homogénea que las ciudades no pueden igualar diferentes formas de urbanización informal bajo un esquema único.


Lejos de ser un fenómeno homogéneo, la informalidad se manifiesta en una diversidad de formas, contextos y lugares. Se encuentran importantes diferencias entre los asentamientos y dentro de los asentamientos de una misma ciudad, diferencias que se acrecientan al comparar ciudades de un país y ciudades de distintos países”.

(Fernandes y Smolka 2004:3)

Se requiere un estudio que vincule tanto las variantes físicas, geológicas, sociológicas y urbanísticas, para que en primer lugar se identifique, en cuales sectores se hace inherente una intervención que no solo intente la regularización de las zonas urbanizadas de manera informal sino que pretenda corregir los aspectos técnicos de la construcción en la ciudad.

En primer lugar dada la extensión de la ciudad de México es importante, generar una densificación en algunos sectores para evitar una mayor ocupación de áreas, hasta este momento no urbanizadas. Para ello se deben realizar políticas integrales que como primera medida, tengan en cuenta la construcción vertical, en zonas en las que tradicionalmente se construyeron viviendas unifamiliares de una sola planta.

En segundo lugar se debe tener en cuenta que las viviendas informales ya existentes en las colonias, (que el estudio previo debe identificar como zonas a intervenir), están construidas sin normas técnicas, bajo riesgo sísmico y sobre el suelo de relleno de la ciudad deben ser demolidas y reemplazadas por construcciones que tengan sismo resistencia.


La idea es ubicar conjuntos de apartamentos en edificios de varias plantas para optimizar el uso del suelo, liberar alguna áreas que se pueden usar para predios comunales y áreas públicas, articular los nuevos conjuntos al servicio de metro o metro-bus de la ciudad y mantener un sistema de construcción arquitectónicamente armónico, tendiente a evitar la distinción social de sus habitantes.


Para ello se hace necesario que cada delegación del área conurbada separe un área importante construida informalmente, sobre la que se desee hacer actividades de legalización y regularización, y que naturalmente corresponda a los estudios y diseños previos, se compren los predios y se demuelan las casas adquiridas y se construyan edificios altos y densos que permitan la vida digna de las personas, los edificios deben tener por lo menos 10 plantas y un importante número de apartamentos en cada uno de ellos, deben contar con sistemas de organización comunal y planos mas o menos homogéneos entre apartamentos y entre edificios, para evitar segregación.


Una forma de favorecer la compra de los predios es hacer a los propietarios actuales de las casas que se demolerán propietarios de un apartamento dentro de los edificios a construir, también es necesario que los diseños tengan en cuenta el espacio de los áreas comunes dentro y fuera de los conjuntos y la geología del lugar.


Para facilitar la integración se debe hacer un análisis de dos variantes importantes, primero el la posición de Pierre Bourdieu, según el cual la existencia de un capital social adquirido o habitus e inherente a un capital económico, no genera integración con aquellos que no lo poseen y se puede prever que la intención de disminuir la segregación social, acercando física y urbanísticamente las clases sociales, provocaría una reacción de parte de aquellos que poseen un capital social y económico, resultando en migraciones masivas hacia otros sectores, agudizando la segregación. (Bourdieu 1987)


En segundo lugar tal y como lo advierten Sabatini y Brain la segregación no siempre es de origen económico y en algunos casos hay preferencias para convivir con diferentes grupos humanos independientemente de su clasificación socio-económica. (Sabatini Francisco y Brain Isabel. 2008: 2)


Al tener en cuenta que no necesariamente existen diferencias sociales en ingresos sino también en intereses, tales como la profesión, la práctica del deporte u otros como el sector económico al que se corresponde, puede minimizarse los efectos de la segregación. Un ejemplo pueden ser los estudiantes, en los cuales priman procesos de integración por encima del origen socio-económico, porque están más relacionados en la academia.


También se puede tener en cuenta que gremios como la construcción o la industria pueden crear habitus dinámicos si tanto, quienes poseen el capital, como quienes aportan la mano de obra se sienten identificados con sectores de la ciudad y hay sentido de pertenencia hacia la misma, otros ejemplos pueden incluir fuerzas militares o migrantes desde otros lugares del país. También es oportuno mencionar que en México la segregación racial no es frecuente y los grupos indígenas y negros suelen ser admitidos dentro de las comunidades.


http://gacetadeiztapalapa.com.mx/iztapalapa-es-la-delegacion-mas-peligrosa-ssp-df/

No todos los apartamentos deben ser vendidos a propietarios, también se debe dejar la posibilidad de ocupación mediante el pago de rentas de aquellos que no tengan el capital suficiente para adquirir la vivienda. No se puede ignorar que dentro de la cultura Mexicana y mas precisamente dentro de la capitalina la tradición de las rentas está vigente, que por otro lado puede ser una fuente de ingresos para las empresas constructoras, pero si es inherente que por política y normativa los habitantes de los conjuntos no se deben segregar por el pago de rentas a uno u otro precio, sino que se debe tener preferencia por la integración de grupos o gremios mencionados.


El proceso de integración debe ser económico, social y también político y por lo tanto debe contar con trabajos públicos que logren consolidar las áreas, ya intervenidas, por ello se deben tener políticas integrales de servicios públicos como recolección de basuras y embellecimiento urbano, además de las jornadas de recreación y esparcimiento, (como las ciclovías o eventos culturales) y naturalmente infraestructura vial complementada con los sistemas de transporte masivo, que haga atractivas las áreas consolidadas. Con ello se pretende que la administración pública genere compromisos con la ciudadanía en los que haya reciprocidad en cuanto a mantenimiento de las áreas intervenidas, sin ignorar que la ciudad de México no es una unidad administrativa y que se requiere instituciones federales.


Es claro además que los sectores que se han propuesto quedarán rodeados de áreas urbanas que en mayor o menor medida, deben sentir la influencia de estas nuevas urbanizaciones, a través de los servicios públicos y los mejoramientos en infraestructura. Esta cercanía urbana puede tener resultados diversos, desde la integración hasta la segregación extrema de los sectores urbanos descritos. Por ello prima la necesidad de la intervención estatal, para evitar que los sectores propuestos se conviertan en guetos, y que por el contrario se vea consolidada alrededor de ellos una ciudad regularizada y construida bajo normas técnicas y urbanísticas.


Esta política requiere de una intervención mixta de grandes sumas de capital privado y público, ya que la construcción y la venta de los edificios debe estar en manos privadas, para garantizar la eficiencia de las obras y la puntualidad en su entrega. Pero el estado es quien debe hacer la fiscalización técnica y el desarrollo de los programas sociales.


Por otro lado la interventoría técnica que necesita especialmente en los aspectos sísmicos debe venir del gobierno y preferiblemente del gobierno federal. La rentabilidad de los predios construidos se debe tener en cuenta a largo plazo, para las empresas privadas, puesto que se trata de estimular el ahorro y el compromiso de los nuevos propietarios, por lo tanto las alianzas público-privadas deben tener en cuenta que se trata de un servicio a la comunidad y de un negocio urbanístico, que también debe garantizar ingresos a las empresas privadas que aportan su capital.


Naturalmente que cualquier política por ambiciosa que sea y por filantrópica que se pretenda, tiene grandes riesgos, especialmente en lo que puede ser la resistencia ciudadana al cambio, la destrucción por demolición de patrimonios o la oscura mano de la corrupción. Preliminarmente se puede proponer que la política pública, traiga los resultados esperados solo si se vincula a la sociedad en general, y esto incluye a los grandes capitales financieros, a las constructoras, a los gremios a los que se les pretende favorecer (estudiantes, profesores, migrantes, grupos económicos etc.), con una decidida acción del gobierno que insisto debe provenir desde la república y no a través de políticas locales.


Bochica Editorial


Bibliografía


  • Abramo Pedro. 2004. La teoría económica de la favela: cuatro notas sobre la localización residencial de los pobres y el mercado inmobiliario informal. En Ciudad y Territorios: Estudios territoriales, Vol. XXXV, n. 136-137, verano-otoño 2003, Ministerio de Fomento, España.

  • Bourdieu Pierre, 1987, Choses dites, Ed. de Minuit. París.

  • Bourdieu Pierre 1992, Réponses, Seuil. París.

  • Fernades Edesio y Smolka Martim. 2004. La construcción del “Derecho a la Ciudad” en Brasil. En Land Lines, vol. 16, no.3, ed. Lincoln Institute of Land Policy, Cambridge, Mass.

  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía. http://www.inegi.org.mx/

  • Sabatini Francisco e Brain Isabel. 2008. La segregación, los guetos y la integración social urbana: mitos y claves. En Revista Eure, Vol. XXXIV, N° 103, pp. 5-26, diciembre 2008. Santiago.

  • Reinoso, E. y Lermo J. 1991. "Periodos del suelo medidos en el valle de México durante sismos y con vibración ambiental", IX Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, Vol. 2, Manzanillo, México.

  • Reinoso Eduardo. 2007 Riesgo Sísmico en la ciudad de México. Editorial Ai México. México DF.



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